30/09/2026
La fuente de la culpa
2 Corintios 7.9, 10
Los investigadores han descubierto que cuando las personas experimentan culpa, dicen sentirse castigadas, deprimidas, sin valor, rechazadas y aisladas. Muchos describen una sensación abrumadora de baja autoestima: sin gozo, sin esperanza, sin vitalidad. Es como si la culpa borrara todo lo demás en sus vidas.
Esa es una forma muy pesada de vivir y, sin embargo, la mayoría de nosotros hemos experimentado esas emociones en un momento u otro. Así que consideremos una pregunta simple: ¿De dónde viene esta culpa?
En 2 Corintios 7.10, vemos dos formas de tristeza. Una es la que proviene de Dios: una tristeza que conduce al arrepentimiento. El Señor la usa para atraer a los incrédulos a la salvación en Cristo y a los creyentes a buscar una comunión con Él. La otra es la tristeza del mundo. Esta no proviene de Dios, sino que abruma con remordimiento. En lugar de llevar al arrepentimiento, paraliza; en vez de acercarnos a Dios, nos hace escondernos y creer que estamos demasiado apartados para ser restaurados.
Si usted ha recibido el regalo de la salvación en Cristo, pero todavía lucha bajo el ataque de la culpa, deje que la Biblia le asegure algo: estos sentimientos no provienen de Dios. Él tiene las llaves de su liberación. En Cristo, usted está perdonado y es libre.
Fuente: encontactoglobal.org